Mostrando entradas con la etiqueta banca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta banca. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de mayo de 2017

EL DIOS BANCA

   

Palazzo Salimbeni en Siena (Italia)

     Para los supersticiosos los dioses gobiernan el Universo, algo muy conveniente para los líderes religiosos y políticos de cualquier índole que gobiernen, incluso para la gran mayoría de los que no tocan directamente poder. Un dios no rinde cuentas ante nadie. Cualquier suceso que afecte al quehacer del ser humano y su conocimiento esta supeditado a su poder omnímodo, desde pincharse la yema del dedo con una espina hasta la mayor de las hecatombes. El dios es inaccesible a los deseos de los hombres, castiga por igual a todos cuando hay un desastre y tienes la desdicha de encontrarte en el lugar equivocado. Los dioses compran falsamente voluntades como los padres satisfacen con golosinas el berrinche de sus hijos. Los dioses se sientan en grandes despachos alfombrados dictaminando las soluciones a los problemas que ellos mismos han creado. Los dioses tienen multitud de esbirros y millones de acólitos. Los primeros son el brazo armado, los segundos obedecen ciegamente ante el temor de la fulminación inmediata y la supresión de su voluntad. El fomento de la ignorancia es la gran baza de los dioses, en ella sustentan su poder. Hazte ateo y busca el conocimiento, serás mejor persona y más feliz.



jueves, 7 de mayo de 2015

LA CONFUSIÓN



La vida cambia o se trasviste a una velocidad tal que, un día, de repente, uno confunde las portadas de EL PAÍS y el ABC, sin encontrar diferencias que justifiquen contrastar la información o desinformación que aparece en ambos medios. Para el lector avezado no es necesario recordar las dificultades económicas por la que atraviesan los medios tradicionales en papel, los dos mencionados son un ejemplo de ello; ni hacer mención de la íntima relación de los grupos de comunicación con los partidos políticos, por ejemplo el PP y el PSOE; sin olvidar, tampoco, el control que ejercen los bancos sobre tan natural simbiosis, uno férreo, y de ahí a lo obvio: apretar el gatillo,  las finanzas son un arma, y la política es saber cuando apretar el gatillo. Y ahora que nos han recortado derechos tienen miedo a perder privilegios injustificados en cualquier lugar decente (como diría Juan José Millás: ¿qué demonios significará decente?), lo que me lleva a la confusión del principio. 
En estos días es tanta la fetidez que emana del poder, tal cantidad de efluvios hediondos, que será un reto distinguir otros olores más amables entre tanta podredumbre. El liberalismo de plutocracia con el que se ha venido gobernando -bajo diferentes siglas, y no solo en España- los últimos 35 años, no esta dispuesto a perder cuota de poder, nunca lo está, por lo que nos ha declarado la guerra blanda. En esta guerra no hay disparos de arma de fuego, tan solo un bombardeo constante de palabras e imágenes en una misma dirección, una especie de Gran Hermano orwelliano que no quiere oír hablar de socialdemocracia, no digamos ya si la cosa tiende a la anarquía, de la utópica, no se me vayan a espantar los plutócratas. Y en esas estamos, a ver que hacemos con la manita que dirige la mente que nos impulsa a coger la papeleta errónea. Pero ya que nos vamos a equivocar..., al menos ganemos la guerra.

En eldiario.es , están publicando estos días una gran exclusiva, no dejes de leerla para estar bien informado.