Mostrando entradas con la etiqueta políticos corruptos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta políticos corruptos. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de julio de 2015

EL TUFO



La ola de calor sahariana que no cesa y no interrumpe ni una brizna de la codicia y avaricia que nos aplasta como la pesa a la que no se opone nada en el otro plato de la balanza. En éstas estamos bien entrado ya el mes de julio..., y lo que nos queda.
Hay una patulea de escribidores y politiquillos llorando por los platós y tertulias varias, porque el ayuntamiento de Madrid tiene una web donde les corrigen las manipulaciones que corean en sus medios. La mentira es cosa -no solo- de los medios de comunicación (de algunos), y no están dispuestos a que les enmienden la plana. ¿Habrán visto estos mamoncetes las películas de Wilder? Desde luego no parece que sea así. Y no he mencionado al ministro de Justicia, el nuevo, y sus referencias a el totalitarismo, no vaya a ser que la reforma electoral que preparan en el gobierno sustentado por el partido político (PP) que se sentará en el banquillo de los acusados por financiación ilegal, o por pagar las obras de su sede con dinero negro, o por cualquier otra cosa que hayan hecho o estén haciendo y que los no adscritos a su visión de las leyes y la justicia, consideren delito o fraude, robo o estafa. ¿Tendremos un poco de suerte a lo Jack?
Huele a miedo de perder el poder. Lo de Grecia es un ejemplo superlativo. La canciller Justiniana de Alemania a cogido al conde Belisario de Tsipras y le ha mostrado el camino con una oferta irresistible, mucho mejor que una cabeza de caballo entre las sábanas. Sin embargo, a pesar del aviso a navegantes, los consejos de administración y sus vasallos los políticos corruptos no las tienen todas consigo, no vaya a ser que al pueblo le de por votar con la cabeza y no con las vísceras.


jueves, 5 de febrero de 2015

EL TRIUNFO DE LOS MEDIOCRES

Me ha bastado un vistazo a los titulares de la prensa de hoy para llegar a la conclusión del título del post. Vivimos un tiempo de mediocres que se afanan en mantenerse en el poder a cualquier precio, y no es un precio rebajado. En los consejos de administración se elucubran planes oscuros tras preguntarse que pasará si los que tanto les han favorecido pierden el poder; el mismo poder que tan bien les ha venido durante los últimos treinta años. Y no hablo solo de España, aquí palmamos todos, desde el estrecho de Gibraltar hasta el cabo Norte. La Unión Europea es un nido de corruptos y paraísos fiscales favorecidos por grupos de presión que buscan el codicioso beneficio de unos pocos, poquísimos accionistas con la aquiescencia de políticos como Juncker, Cameron, Merkel, Rajoy, Renzi..., con la mayoría de diputados del Parlamento Europeo. Toda esta podredumbre solo es posible si las decisiones las toman personas mediocres, de principios espurios, sin atisbo de buscar el bien común y con el apoyo, fundamental, de unos medios de comunicación comprados hace años por los anunciantes capaces de manipular la realidad con sus maniqueas campañas. Solo hay que leer las editoriales de esos medios (no todos), para percatarse del miedo que les atenaza, de la burda manipulación a la que nos quieren someter sin la menor vergüenza, y de la que uno llega a sentir la ajena. Llevamos doscientos mil años sobre la tierra como especie y no se adivina el fin de la codicia y avaricia de los tontos. No hay límite a tanta estulticia y soberbia. 
No todo es mediocridad. Nos quedan las artes, la buena ciencia, la amistad, el amor y algunas ganas de que todo cambie, de ser mejores y salir de esta carrera de ratas en el laberinto en busca del premio al final del camino.